CARTERA DE FONDOS DE INVERSIÓN PARA EL MES DE NOVIEMBRE (2019)

El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas.(William George Ward)

Y es que es momento de reajustar las velas de nuestra estrategia de inversión puesto que el viento, que sopla sobre los mercados financieros, ha cambiado.

A pesar de que muchos inversores y analistas, como he apuntado en otras ocasiones, llevan anunciando el apocalipsis económico en forma de recesión mundial inminente, el entorno financiero vuelve a ser, en cierta manera, uno muy parecido al que vivimos hace tan sólo un par de años y que se llegó a calificar como “goldilocks”.

Este escenario, bastante positivo para muchos mercados y activos, está siendo soportado ahora mismo por la realidad de unos tipos de interés bajos y el apoyo incondicional de los principales bancos centrales del mundo. Y, en paralelo, por la expectativa  de llegar a acuerdos parciales en la llamada guerra comercial entre USA y China; la posibilidad creciente de evitar un Brexit desordenado; que algún país de la zona Euro aplique políticas fiscales expansivas e, incluso, que la recesión industrial que hemos visto en algunas zonas del planeta haya tocado fondo y, en consecuencia, que quizás el entorno macroeconómico que podamos vivir en pocos meses sea algo más benigno que el que se estimaba tiempo atrás.

Estas realidades y estas expectativas no sólo siguen generando frustración a quienes persisten en ver el “vaso medio vacío”, sino que  ha llevado a que los tipos de interés de mercados en uno y otro lado del atlántico hayan repuntado desde mínimos vistos tan solo hace un par de meses. Y esto sí es lo suficientemente significativo tanto para no pasarlo por alto en nuestras decisiones de inversión como para reajustar la estrategia de inversión de cara a los próximos meses.

Hace tiempo, y en otro artículo, señalé que “La piedra que desecharon los constructores y que ha supuesto  ser la piedra angular” son los tipos de interés de mercado. En este sentido, muchos inversores persisten en diseñar su cartera de inversión únicamente mirando el espejo retrovisor pensando que lo que ha ido bien hasta ahora lo seguirá haciendo bien…y quienes se han quedado atrás seguirán sufriendo. Pero, una vez más, esto es un error.

No me cansaré en señalar que los tipos de interés -junto a la evolución del ciclo económico-  son las variables macroeconómicas que más afectan a los mercados de valores y, por lo tanto, piedras angulares sobre las que pivota el devenir de los mismos. Si ahora los tipos de interés de mercado repuntan puede deberse a varios motivos – bien porque muchos inversores se han cansado de pagar por prestar dinero; bien porque se atisba un escenario económico mundial menos negativo; bien porque medidas de política fiscal acomodaticias podría generar algo más de crecimiento económico, etc…-, pero la realidad no debería pasarse por alto pues las consecuencias sobre muchos activos financieros no se han dejado esperar;

  • Caída en el precio de muchos bonos con la consiguiente caída en el liquidativo de muchos fondos de deuda.
  • Mal comportamiento de sectores que hasta ahora lo estaban haciendo bien como eran las utilities o el real estate cotizado.
  • Recuperación de valores cíclicos e, incluso, del denostado estilo de gestión “value”.

Aquí la clave es determinar si este repunte de tipos de interés es meramente coyuntural (como ya sucedió en otros momentos de estos últimos años), o realmente en algo más estructural y duradero en el tiempo.

Mi opinión es que muchos inversores se han pasado de pesimistas y el hecho de que exista la expectativa de un entorno no tan apocalíptico a corto y medio plazo podría mantener los tipos de interés de mercado algo más elevados de lo que estaban semanas atrás.

Es cierto que sigo pensando que el crecimiento económico aún será débil a nivel global, y que cabe la posibilidad de que se den ciertas decepciones en el terreno económico y geopolítico. Sin embargo, la posibilidad de que a las políticas monetarias expansivas le sucedan políticas fiscales en el mismo sentido, y que haya cierta tregua a nivel comercial, sería más que suficiente para que en estos instantes sea momento de:

  • Más búsqueda de alfa y menos beta a la hora de invertir en mercados de deuda o renta fija. Es decir, más gestión activa y más fondos de retorno absoluto que diversifiquen correctamente nuestras inversiones.
  • Apoyarse, a la hora de invertir en bolsa, en lo que llamamos “la triple A”; América (del norte), Alemania y Asia. Si hay ciertos acuerdos en materia comercial a nivel mundial y, en paralelo, se aplicaran medidas fiscales expansivas Europa sería una de las ganadoras y, más en concreto, los sectores más cíclicos y, por tanto, las empresas alemanas.

En consecuencia, y si no lo ha hecho ya, reajuste velas pues los vientos aún soplan favorables para las bolsas (aunque no para todas en el mismo sentido ni en la misma intensidad), pero no tanto para los mercados de bonos, como también he venido advirtiendo desde hace tiempo.

Centrándonos ahora en cada una de las carteras modelo a las que nos referimos cada mes, ¿sugerimos efectuar algún ajuste en las mismas de cara al presente mes de noviembre?.

En el caso del perfil  CONSERVADOR proponemos, como sugerimos en el pasado mes, reducir aun más el peso de la inversión en fondo de renta fija con el fin de dar entrada a un fondo con orientación de retorno absoluto y que se denomina DUNAS VALOR EQUILIBRIO.

En paralelo, también recomendamos eliminar uno d ellos mixto de bolsa más sensibles a posibles suidas de tipos de interés de mercado con el fin de dar entrada al mixto de acciones EURIZON AZIONI STRATEGIA FLESS EUR cuya sensibilidad a tipos de interés es menor y, en paralelo, su distribución de cartera en renta variable se ajustaría más a lo señalado anteriormente en este mismo artículo.

De esta forma, la cartera modelo para este perfil quedaría estructurada de esta forma:

  • 10% en fondos de deuda europea de muy corto plazo.
  • Un 27% en fondos de renta fija flexible.
  • 25% en fondos con vocación de retorno absoluto.
  • 28% en mixtos de bolsa de perfil patrimonialista.
  • En torno al 10% en fondos de bolsa internacional orientados a buenas compañías y que tengan una atractiva y sostenible rentabilidad por dividendo.

En cuanto a la cartera modelo de perfil AGRESIVO, y de cara a las próximas semanas, aconsejamos reducir el peso de la inversión en fondos de bolsa internacional que estén más centrados en empresas que podrían sufrir en un entorno de subida de tipos de interés de mercado, con el fin de dar entrada a un fondo que invierta en bolsa alemana y otro en Asia (excluyendo Japón). En el caso de la bolsa germana nos gusta el fondo Allianz German Equity. En el caso de Asia el fondo Pictet Asian Equity Ex Japan.

De esta manera, la cartera modelo de este perfil agresivo quedaría integrada de esta forma:

  • 10% en fondos de renta fija flexible.
  • 20% en fondos con vocación de retorno absoluto.
  • 10% en fondos mixtos de renta variable.
  • 60% en fondos “puros” de bolsa en los que seguiremos la política de apostar por las tres A (Estados Unidos; Alemania y Asia).

(*) Reiteramos que el tipo y clase de fondo de inversión que podamos proponer para Vd. (renta fija, mixtos, bolsa…) siempre dependerá de cuál sea su perfil de riesgo, del horizonte temporal de sus inversiones y, por supuesto, de la coyuntura económica y financiera que se dé en cada momento. Una cartera asesorada por nosotros en Luna Sevilla Asesores Patrimoniales seguirá siempre las líneas generales descritas anteriormente, pero siendo totalmente personalizadas y, por lo tanto, tendrán en cuenta en todo instante sus propias singularidades y, lo que es más importante, cada vez que cambie el entorno de los mercados  o sus necesidades, nos adaptaremos a dichos cambios.

@LunaJoseM

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