FONDO DEL MES: VALENTUM

VALENTUM

Código ISIN: ES0182769002

Categoría: Renta variable global

La inversión “value” cuenta en nuestro país con un buen número de adeptos; en gran parte debido al fenómeno Bestinver, dentro de un mercado, como el español, tradicionalmente muy ligado a la oferta bancaria. Tras Paramés han venido otros gestores de calidad fieles seguidores del value investing (de alguno de ellos ya les hemos hablado en estas páginas).

La idea que les contamos este mes algo tiene que ver con este enfoque, pero pretende ir un paso más allá. VALENTUM es un proyecto que surge en 2014 de la mano de dos profesionales con una amplia experiencia en el análisis de compañías de diversos sectores y con un enfoque internacional. Su nombre, Valentum, no es más que la unión de los dos conceptos que forman parte de su ADN: value, es un fondo valor y, por tanto, como otros gestionados bajo esta misma filosofía, busca compañías con buenos fundamentales y con descuento en su valoración; y momentum, lo que significa encontrar catalizadores de revalorización más a corto plazo. Y es esto, precisamente, lo que le diferencia de otros productos.

El fondo cumple este mes de febrero tres años de vida, lo cual le pone en el radar junto a otros de su categoría. No es que este punto sea decisivo, pero puede ser interesante a la hora de ver cómo empieza a funcionar en periodos más largos frente a sus “competidores”.

Quede bien claro, no obstante, que no se trata de una idea comercial, sino de una alternativa de inversión que siempre recomendamos valorar, de la mano de un asesor independiente, en función del perfil de cada uno. Recordando, además, que los resultados pasados nunca aseguran los futuros. En este caso, es una idea de diversificación para carteras con capacidad de asumir un riesgo elevado en los mercados bursátiles.

VALENTUM es un fondo de renta variable global que se gestiona con total flexibilidad en cuanto a capitalización bursátil, diversificación geográfica y sectorial. Un 75%, como mínimo, tiene que estar en renta variable; el resto lo estará en renta fija, siempre con carácter de valor refugio, tanto de emisores privados como públicos. Fundamentalmente aquí se incluirán valores de deuda pública de corto plazo y de alta calidad crediticia; también depósitos líquidos.

El fondo no tiene restricciones a la hora de elegir los mercados en los que invertir (puede hacerlo incluso en emergentes), aunque evita aquellos que tienen reducida dimensión o que son poco líquidos. Tampoco existe límite en cuanto a la exposición a divisas.

Con todo, lo más atractivo de este fondo, además de su flexibilidad, es, como hemos visto anteriormente, la forma de gestionarlo, basada en los dos pilares: value y momentum.

  • Por un lado, desde el punto de vista value, se trata de un fondo que busca invertir en compañías de alta calidad, balances sólidos, con barreras de entrada y, en definitiva, con una estrategia de negocio que favorezca el crecimiento orgánico a largo plazo. Se buscan compañías con precios de compra por debajo de su valor, generación de flujos de caja, elevadas rentabilidades (ROE y ROCE), bajo endeudamiento, etc.
  • Por otro (y aquí hablamos de momentum), los gestores buscan catalizadores en el corto plazo que puedan aportar un valor extra a la evolución de la compañía. Estos catalizadores pueden ser tanto intrínsecos como extrínsecos, incluyendo reestructuraciones u otras operaciones corporativas, cambios en los equipos directivos, presentaciones estratégicas, posición geográfica o sectorial, etc.

Los gestores llevan a cabo un análisis en profundidad de las compañías, lo que incluye un estudio detallado de las mismas y de sus estimaciones, pero también del sector en el que operan, reuniones con los equipos directivos, etc. Luis de Blas y Jesús Domínguez, los artífices de este producto, aseguran que, finalmente, la idea es invertir con sentido común, y nunca en nada que no puedan entender. Se trata de una cartera concentrada en unos pocos valores (20-25) y, por tanto, de alta convicción (las principales compañías en cartera pueden tener un peso superior al 5%).

A cierre del año 2016, el nivel de exposición del fondo se situó en el 87%, encontrando entre las mayores posiciones compañías como Dominion, un reciente “spin-off” de CIE Automotive; o Regus, una compañía de origen belga, aunque con sede en Luxemburgo, que gestiona más de 2.000 “business centers” en todo el mundo. Otras compañías en cartera son, por ejemplo, Alantra, Rovi, Europac, Capgemini, Gamesa, DIA, Tower International (USA) o Saeta Yield. El fondo está sesgado hacia la mediana y pequeña capitalización de la zona euro, debido al mayor conocimiento que tienen sus gestores en estas áreas, aunque a priori no tiene restricciones.

Los gestores se enfrentaron al complicado 2016 intentando no hacer apuestas sectoriales (ni bancos ni materias primas), ya que, a pesar de que consideraban que podían encontrar oportunidades, eso hubiera supuesto una exposición a factores exógenos a las compañías difíciles de controlar. Tras el “Brexit” y la victoria de Trump, volvieron a aumentar exposición a bolsa, aunque sin llegar a máximos. La idea este año 2017 es seguir buscando compañías que generen caja, con balances sólidos, buenos equipos gestores, así como un precio atractivo con algún tipo de catalizador.

El fondo puede utilizar instrumentos derivados como cobertura o inversión.

El fondo nos gusta, principalmente, por los siguientes factores:

  • Visión global, de convicción y con enfoque distinto. El fondo tiene una perspectiva global y eso le permite al equipo gestor buscar las mejores oportunidades sin restricciones. Se trata de un producto de convicción, agnóstico a los índices, que va a tratar de posicionarse, de manera concentrada, en aquellos valores que el equipo considera más interesantes, con los dos factores de impulso comentados anteriormente: “valor” (negocios y estrategias sólidas a largo plazo) y “momentum” (catalizadores de corto plazo). Un enfoque diferente frente a otros fondos “value”.
  • Equipo compenetrado. Luis de Blas y Jesús Domínguez, los gestores de este fondo, han sido analistas de renta variable y tienen experiencia en cubrir diversos sectores, valores y zonas geográficas. Domínguez ha cubierto consumo, lujo, media, e infraestructuras, mientras De Blas ha analizado sobre todo farmacéuticas, industriales y banca, ambos muy enfocados en compañías de pequeña y mediana capitalización. Los dos han trabajado, además, juntos en distintas entidades y, por tanto, muestran un gran entendimiento a la hora de gestionar, donde buscan consenso, pero también flexibilidad e independencia. Aunque están bajo el paraguas de Gesiuris AM, gestionan el fondo de manera discrecional. Y otro factor importante: tienen implicado su propio patrimonio en el fondo que gestionan.

 

EVOLUCIÓN DEL FONDO DESDE SU LANZAMIENTO

 

EVOLUCIÓN DEL FONDO EN LOS ÚLTIMOS 12 MESES

Deja un comentario